La Trascendencia Es El Camino

Llega un día un estudiante ante su maestro y le pregunta: “Maestro mío, ¿será posible eliminar el odio de esta tierra? ¿Será posible eliminar el resentimiento y el vacío de los seres humanos? ¿Será posible quitar el miedo y la violencia de nuestros corazones?”

El maestro, con gran alegría de ver a su estudiante, le contestó: “¿Por qué quitar todo aquello que nos reta a ser fuertes? Si quitamos todo lo que nos jala a ser solo animales, nunca podremos trabajar para experimentar que somos un alma. Si quitamos todo lo que puede destruir, nunca valoraremos todo lo que podemos construir.”

Recuerda, hijo mío: todo lo que existe en este mundo es digno de existir. Nada es malo en su naturaleza. Su eliminación no es la solución; su trascendencia es el camino.

No quieras quitar aquello que te reta. Obsérvalo, aprende y trasciende. Examina con precisión todo lo que percibes. Sé un amante de la existencia y así podrás amar lo que eres.

Voltea a ver todo lo que te rodea; ve de lo que eres parte y de dónde vienes. Enfrenta aquello a lo que le tienes miedo y verás cómo se disuelve. Camina tu camino con la frente en alto, aunque te odien por ello. La claridad es la riqueza de la gente consciente, y la dignidad, la de la gente íntegra. Vivir en el amor es la recompensa de la gente verdaderamente inteligente. No te juzgues con el estándar de gente mediocre y dormida: evalúa tus acciones con los valores de los grandes.”

El estudiante se quedó en silencio unos minutos, y así salió del salón para procesar lo que había absorbido. Y así siguió el crecimiento de un estudiante comprometido.

Previous
Previous

¿Qué Hacer Con Tu Vida?

Next
Next

Redefine Success